De acuerdo al DSM IV (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la American Psychiatric Association) , la DEPENDENCIA DE SUSTANCIAS se define por los siguientes
criterios diagnósticos:

Un patrón desadaptativo de consumo de la sustancia que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativos, expresado por 3 o más de los ítems siguientes en algún momento de un período continuado de 12 meses:
1) tolerancia, definida por cualquiera de los siguientes ítems:
(a) una necesidad de cantidades marcadamente crecientes de la sustancia para conseguir la intoxicación o el efecto deseado (cada vez necesita más)
(b) el efecto de las mismas cantidades de sustancia disminuye claramente con su consumo continuado (cada vez menor el efecto)
2) abstinencia, definida por cualquiera de los siguientes ítems:
(a) el síndrome de abstinencia característico para la sustancia
(b) se toma la misma sustancia (o una muy parecida) para aliviar o evitar los síntomas de abstinencia
3) la sustancia es tomada con frecuencia en cantidades mayores o durante un período más largo de lo que inicialmente se pretendía
4) existe un deseo persistente o esfuerzos infructuosos de controlar o interrumpir el consumo de la sustancia
5) se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas con la obtención de la sustancia, en el consumo de la sustancia o en la recuperación de los efectos de la sustancia
6) reducción de importantes actividades sociales, laborales o recreativas debido al consumo de la sustancia
7) se continúa tomando la sustancia a pesar de tener conciencia de problemas psicológicos o físicos recidivantes o persistentes (ej. continuada ingesta de alcohol a pesar de que empeora una úlcera).
¿Cuál sería entonces la diferencia entre dependencia y abuso de sustancias?
A diferencia de los criterios para la dependencia de sustancias, los criterios para el abuso de sustancias no incluyen la tolerancia, la abstinencia ni el patrón de uso compulsivo, y, en su lugar, se citan únicamente las consecuencias dañinas del consumo repetido.
Un diagnóstico de dependencia de sustancias predomina sobre el de abuso de sustancias.