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| Sexología - Normalidad y anormalidad en sexualidad humana - Criterios para su definición - Página 3 |
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La normalidad sexual según los criterios moral y legal
Desde que los otros tres criterios para definir el comportamiento sexual normal –el moral, el legal y el social– dependen de los diversos grados del código Judeo-Cristiano de valores éticos, y de los cuerpos legales que se han construido sobre éste, resulta necesario hacer un breve repaso de sus orígenes.
La historia de la ética Judeo-Cristiana se remonta a muchos siglos antes de Cristo, a las tribus nómades judías del Asia occidental, cuyo código de conducta era el típico de las tribus de esa región del mundo. La homosexualidad estaba permitida siempre y cuando no existiera una relación amo-sirviente o superior-subordinado entre las partes; el coito con ciertos animales estaba permitido, mientras que con algunos otros animales estaba condenado, dependiendo esto de las especies; la prostitución formaba parte de la ceremonia religiosa en los templos de culto; y se practicaba la poligamia.
Era un código sexual considerablemente más libre que el que los judíos desarrollaron luego de su regreso del exilio de Babilonia: en esa época el fervor nacionalista los llevó a establecer distinciones muy estrictas entre ellos y sus vecinos.
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Asirios, Hititas y Caldeos entre otros, no creían en Jehovah y por lo tanto eran considerados paganos por los judíos. El exilio y el nacionalismo cambiaron radicalmente las actitudes de los judíos hacia lo sexual: cualquier acto sexual que no fuera directamente conducente a la procreación era severamente condenado. El principal objetivo era el crecimiento y al supervivencia de la tribu. La masturbación era castigada con la muerte; los hombres tenían prohibido tocar sus genitales porque podían excitarse accidentalmente; la desnudez, la homosexualidad, las relaciones sexuales con animales y el contacto oral-genital, estaban condenados. En otras palabras, cualquier imaginativo juego sexual precoital, o variaciones en la posición del coito, estaban prohibidos.
Muchas de estas prohibiciones están expresadas en el Antiguo Testamento en forma alegórica, frecuentemente. Como toda alegoría, éstas estaban sujetas a interpretaciones muy divergentes –como resulta evidente a partir de los escritos de los clérigos cristianos de épocas posteriores y más antisexuales.
Puesto que la mayoría de los primeros cristianos eran judíos convertidos, el movimiento cristiano primitivo estuvo fuertemente influenciado por el riguroso código sexual judío, y fue sólo mucho después en la historia que la Iglesia Cristiana se ablandó con respecto a ciertas prácticas y sancionó elaborar en torno al juego sexual precoital variaciones en la posición del coito y la actividad oral-genital, claro que bajo la firme condición sobreentendida de que el acto sexual final fuera el coito con fines reproductivos. Esta continúa siendo hoy la posición oficial de la Iglesia Católica. Por otro lado, muchas Iglesias Protestantes sostienen que el comportamiento sexual en el matrimonio no es pecaminoso, aún cuando sean actividades no coitales, pero condenan cualquier conducta sexual fuera del matrimonio. |
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Volviendo al presente, la pregunta de cuál es la conducta sexual normal tal como la definen los códigos morales sexuales fue también la base de la Ley Eclesiástica, de la cual derivan nuestras leyes relativas a lo sexual. Podríamos pensar, entonces, que definiendo la conducta sexual normal como “lo que es legal” (normal), y “lo que es ilegal” (anormal) podríamos descubrir las mismas restricciones y los mismos permisos que se encuentran en el código moral. Pero no es así. La masturbación es una excepción: no es contra la ley masturbarse, puesto que se hace en privado. Pero mientras la masturbación es moralmente anormal, pero simultáneamente legal y estadísticamente normal, el sexo oral aún se considera una felonía en algunos países.
De allí deducimos que la cultura e idiosincrasia del lugar donde uno vive determina la normalidad legal de una conducta sexual específica. Aquello que tú puedes hacer legalmente en un país, en un estado o en una provincia, bien podría ser ilegal en la región vecina. Con lo cual podría decirse que, desde el punto de vista legal, las distinciones entre normal y anormal dependen de la geografía. La mayoría de los países occidentales tienen leyes contra el sexo extramatrimonial –contra la infidelidad marital– (adulterio). Por lo tanto, si te preguntas cuáles son los comportamientos sexuales normales de acuerdo con la ley, la respuesta será otra pregunta: ¿Dónde vives?
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La normalidad sexual según el consenso social
¿Cuál es la conducta sexual normal de acuerdo a una definición social? Es la conducta que no hiere o causa daño a la sociedad o a sus miembros, mientras que un comportamiento que provoca daño es anormal. A través de una definición social, entonces, el sexo oral sería completamente normal, mientras que cada persona determina por sí mismo qué tipo de actividad sexual desea para su vida. Abuso, violación, paidofilia, y cualquier práctica que conlleve un daño para otro/s serían definitivamente anormales.
La normalidad según el criterio clínico o de salud mental
El criterio sexológico de normalidad, fundamentado en los criterios biológicos y de salud mental consensuados científicamente, establece que una conducta sexual, por muy extraña o repugnante que parezca, sólo puede ser considerada inadecuada o patológica si es intrínsicamente nociva para la integridad somática o psíquica de quien la practica o de otras personas.
SINTETIZANDO...
“¿Soy normal?” ¿Qué entiende Ud. por normal? Estadísticamente, filogenéticamente, moralmente, legalmente y socialmente hemos rastreado distintas definiciones de conducta sexual “normal”.
“¿Soy normal?” Sería más fácil y productivo borrar la palabra “normal” de nuestro vocabulario antes que contestar esa pregunta, que tanta discriminación ha ocasionado. Hacer esto tendría mayor sentido. Después de todo, desde el punto de vista de la salud física y mental, lo que hacemos sexualmente no es ni remotamente tan importante como cómo nos sentimos cuando lo hacemos. Existen casos en los que el coito vaginal marital es un acto hostil y destructivo, y otros casos en los que una relación homosexual es constructiva y plena de amor.
Nuestra atención debe estar dirigida al ser humano individual, y no al irrelevante, ilógico y psicológicamente dañino encasillamiento de las conductas sexuales en “normales” o “anormales”. Deberíamos tener siempre presente esta reflexión del filósofo estoico Epicteto:
“A los hombres no les inquietan las cosas
sino las visiones que ellos tienen de éstas”
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Síntesis del artículo - Lo normal en sexualidad según los diferentes cirterios:
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CRITERIOS DE NORMALIDAD |
| PRÁCTICA SEXUAL |
Estadístico |
Filogenético |
Moral |
Legal * |
Social |
Clínico |
| Coito pene-vagina |
Normal |
Normal |
Normal |
Normal |
Normal |
Normal |
| Masturbación |
Normal |
Normal |
Anormal |
? |
Normal |
Normal |
| Homosexualidad |
Normal para los hombres |
Normal |
Anormal |
? |
Normal |
Normal |
| Sexo oral |
Normal |
Normal |
Normal |
? |
Normal |
Normal |
| Sexo no marital |
Normal |
Normal |
Anormal |
? |
?** |
Normal |
| Paidofilia |
Anormal |
? |
Anormal |
Anormal |
Anormal |
Anormal |
| Violación |
Anormal |
? |
Anormal |
Anormal |
Anormal |
Anormal |
* Recuérdese que la normalidad sexual según criterio legal depende del sistema de leyes del lugar de referencia.
** El sexo no marital -infidelidad- será anormal desde el criterio social siempre que cause algún daño a otro individuo.
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Palabras claves: normalidad, anormalidad, sexualidad, lo normal en sexualidad, criterios.
Referencias
Alzate, H. (1982). Sexualidad humana. Bogotá: Editorial Temis.
Base de artículos científicos EBSCO.
Kinsey, A. C., Pomeroy, W. B., Martin, C. E. (1954). Conducta sexual del hombre. Buenos Aires: Editorial Médico Quirúrgica.
Kinsey, A. C., Pomeroy, W. B., Martin, C. E. (1954). Conducta sexual de la mujer. Buenos Aires: Editorial Médico Quirúrgica.
Master, W., & Johnson, V. (1978). Respuesta sexual humana. Buenos Aires: Editorial Intermédica.
Zwang, G. (1978). Manual de sexología. Barcelona: Toray-Masson.
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